Ariel Echecury |
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Gastón Valdez |
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Fecha: 22 de septiembre de 2007 – Willie Dixon
Convengamos algo: no son muchos los shows que ponen a bailar y saltar a prácticamente todos los presentes. Por su naturaleza, están aquellos recitales que se disfrutan sentados, tranquilos, en vistas de apreciar cierta calidad musical. Después, los otros, hacen culto del reviente y la cultura popular con la bandera del rock nacional como estandarte. Pero tampoco éstos alcanzan a movilizar un descontrol generalizado. El show de The Locos del sábado en Willie Dixon (Suipacha y Güemes) cumplió todos los requisitos de esos recitales que se ven de vez en tanto. Tal vez sorprendidos ellos mismos por semejante convocatoria, el grupo de Vallecas (España) convulsionó el recinto más rocanrolero de la ciudad con su ska punk radical.
La nueva banda de Pipi, ex Ska-P, aterrizó en Rosario para tocar Jaula de Grillos y compilado de covers que hacen al repertorio contestatario de los españoles. Si existe un grupo como The Locos, que continúa la línea de La Polla o Ska-P y basa sus letras y actitud en la harto conocida causa anti imperialista, anti yankee y anti Mr. Bush, es simplemente porque hay un público que se hace eco de dicho mensaje. Y es grande el sector que necesita de tal espíritu crítico, por de más de directo y el cual algunos acusen de obsecuente o tribunero. Sin embargo, para este proyecto, Pipi elige menos discurso y más reviente.Poco después de las 12, y posteriormente a Mal Pasar, combo porteño de punk rock, The Locos ya estaba despotricando contra el sistema a base del ritmo arrollador del ska.

Aunque en gran medida el espectáculo se lo lleva el líder, pareciera no ser uno sino siete en rol de showman sobre el escenario. Todos agitan y motivan a un público que agradece el ida y vuelta en un clima que se tornó rápidamente en una verdadera fiesta. “Más fuerte el sonido”, pedía Pipi, quién enfervorizado por la respuesta reclamaba mayores decibeles. Los vientos, característica del género, a cargo de Luis Fran (trompeta) y Javi (saxo) se destacaron no sólo por ambas perfomances sino por la gracia a la hora de moverse sobre tablas y seguirle el juego de ocurrencias a Pipi.
The Locos es (casi) una banda de ska punk circense, cuya mayor ambición es divertir, algo que invariablemente termina sucediendo. El set list incluyó un íntegro repaso por los temas de Jaula de Grillos, entre los que se colaron algunos covers como “Song 2” de Blur, “El gato López” de Ska-P y “Txus” de La Polla. Sorprendió, y mucho, la versión de “La Bolsa” de Bersuit, un tanto más power que el tema original y mucho más bailable. Abajo, el pogo hacía lo suyo extendiéndose hasta cubrir por completo los rincones del local.
Vestido de militar primero, disfrazado de cura después, y con un latiguillo insuperable: “De puta madre, tíos”, Pipi se ganó al público cual si fuera un ícono futbolero. Algunos llegaban incluso a treparse al escenario, burlando la seguridad, para abrazar al ex Ska-P y tirarse en mosh de vuelta cayendo en un colchón de gente. La clásica “ronda” llenó el ambiente de patadas, puños en alto y cuerpos transpirados que se empujaban al ritmo de “Resistiré” y “Algo mejor” (el corte de Jaula…). Un show que estará entre los mejores del año en Rosario, quizás no por su calidad artística-musical ni mucho menos, sino por la alegría. Siete tipos con la personalidad necesaria para hacer mover al menos dado, bien merecen el aplauso.