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Shows | Vie, 9 de Mar de 2018

Estuvimos en el show de Foo Fighters y QOTSA

 

 

Cada tres años, religiosamente. Esa parece ser la periodicidad con la que Dave Grohl y compañía nos vienen a visitar. Los Foo Fighters debutaron en Argentina con dos shows en River, en abril de 2012, y volvieron a La Plata en enero de 2015, para presentar su disco anterior, "Sonic Highways". En su tercera visita al país, los Foo llegaron junto a los Queens Of The Stone Age al estadio de Vélez, mismo lugar donde Nirvana —con Grohl sentado en la batería— había dado su único show en el país, el 30 de octubre de 1992. Foo Fighters llegó con la idea de presentar "Concrete And Gold", su noveno disco de estudio editado en septiembre pasado, pero fue solo una excusa, ya que el repertorio se repartió entre todos los trabajos del grupo.

Antes, los locales Coya abrieron la jornada, y le dieron lugar a los Queens Of The Stone Age, que también venían a presentar disco nuevo. "Villains", su séptimo trabajo, publicado en agosto de 2017 y producido por Mark Ronson. El quinteto, que lidera Josh Homme y se completa con Troy Van Leeuwen en guitarra, Michael Shuman en bajo, Dean Fertita en teclados y Jon Theodore en batería, se presentó en pleno atardecer, cinco minutos antes de las siete y media, horario anunciado del show, con "My God Is The Sun" y "Burn The Witch". En ese momento, muchos de los que tenían entradas de campo, y que querían llegar a tiempo para ver a los QOTSA, se quedaron con las ganas y con toda la impotencia, por culpa de las largas colas y de un ingreso que no fue para nada fluido.  

 

 

Como parte de la presentación de “Villains”, "Feet Don´t Fail Me" y "The Way You Used To Do", tal cual comienza el disco, llegaron una detrás de otra, y más tarde hubo lugar para “The Evil Has Landed” y “Domesticated Animals”. "La última ciudad en la que tocamos con Foo Fighters", explicó Homme en medio del show, que tuvo un sonido contundente, preciso, y los riffs y machaques marca registrada de los QOTSA. Además, el colorado piropeó a Buenos Aires, "tienen una ciudad hermosa", y dijo que él tenía "el mejor trabajo del mundo".

 

 

A los dos líderes los une una amistad que data de los noventa, y Dave Grohl tocó la batería en “Songs For The Deaf”, tercer disco de los Queens. Además de esta colaboración, también formaron juntos el supergrupo Them Crooked Vultures, en 2009 junto a John Paul Jones, bajista de Led Zeppelin. Además de la presentación de lo nuevo, precisamente también hubo bastante de “Songs For The Deaf”. La recta final fue exclusiva de este disco, con “No One Knows“, “Go With The Flow” y “A Song For The Deaf”, que cerraron su set de dieciséis canciones comprimidas en una hora y veinte.

Lista de temas: My God Is The Sun - Burn The Witch - In My Head - Feet Don´t Fail Me - The Way You Used To Do - Smooth Sailing - The Evil Has Landed - Sick, Sick, Sick - Make It Wit Chu - If I Had A Tail - Domesticated Animals - Little Sister - You Think I Ain´t Worth A Dollar, But I Feel Like A Millionaire - No One Knows - Go With The Flow - A Song For The Dead.

 

Algunos minutos después de las nueve y media, hora anunciada del show, con el rasguido incesante de la guitarra de Dave Grohl, los Foo Fighters salieron a la cancha. Sin preámbulos ni presentaciones grandilocuentes, ejemplo que muestra una de las premisas de la banda, de darle lugar simplemente al rocanrol más puro y sanguíneo, más allá de lo escénico. Remera negra y guitarra azul para el líder, que lanzó el primer aullido: "¿Están listos? Vamos", antes de detonar "Run", una de las canciones del disco que venían a presentar. Dentro de la idea de desafiar y "poner a prueba los parlantes en cualquier lugar", como se plantean en “Concrete And Gold”, siguió "All My Life".

 

 

En "The Pretender", los coros femeninos le dieron otro vuelo al sexteto, y brillaron en la que siguió: "The Sky Is A Neighborhood", la segunda de las canciones nuevas. Mientras Grohl comenzaba a interactuar y comulgar con el público, y preguntaba: “¿Saben por qué estamos acá esta noche? Amamos el rocanrol, y creo que ustedes también". La guitarra sonando que introduce "Rope" desembocó en una zapada y los primeros guiños entre el mismo cantante y Taylor Hawkins, para que luego el baterista —mano derecha de Grohl en la banda— se eleve para su solo. Desde lo alto, el rubio se hizo cargo de las voces en "Sunday Rain", tal cual en la versión de estudios, donde nada menos que Paul McCartney grabó la batería.

"Es la última noche y estoy contento, si fuera la primera, las demás serían más tranquilas", alabó Grohl al público argentino, contando que el show de Buenos Aires era el último show de la gira por Sudamérica. Conmovido con el clásico "olé, olé, los Foo Fighters son un sentimiento, no puedo parar". La versión de “My Hero comenzó despojada (solo guitarra y voz) y luego el resto de la banda le dio la grandilocuencia que tiene. Mismo truco tuvo la versión de "These Days", que llegó antes de "Walk", otra joya de “Wasting Light”.  "Para los fans old school", la banda desempolvó "Breakout", y más tarde volvería a dedicarles a los seguidores de la primera hora "Generator", ambas incluidas en “There Is Nothing Left To Lose”, su tercer disco de 1999. 

 

 

Durante la presentación de la banda, que terminó siendo algo larga, todos y cada uno tuvieron su momento para versionar temas ajenos y homenajear a sus héroes musicales. El primero fue el guitarrista Chris Shiflett, con "Under My Wheels" de Alice Cooper, seguido Nate Mendel imitó el bajo de John Deacon en "Another One Bites The Dust", el tecladista Rami Jaffee hizo lo propio con "Imagine" de John Lennon, y sobre esa base Grohl versionó "Jump" de Van Halen. Pat Smear se dio el gusto con "Blitzkrieg Bop" de Ramones, y Taylor Hawkins volvió a Queen con "Love Of My Life". "Es el amor de mi vida" había presentado Grohl al baterista. Lo que siguió fue una versión completa de “Under Pressure” con los roles invertidos, Hawkins en la voz y el ex Nirvana en la batería.

 

 

La furia de "Monkey Wrench" retomó el cauce normal de hits de FF, y en la recta final llegaron "Times Like These", "Big Me", acaso su canción más pop, y el grito conmovedor de Grohl en "Best Of You". "¿Cuántos shows dimos en Buenos Aires, tres, cuatro?", preguntaba el líder (la respuesta correcta era cuatro, en tres visitas). "Esta es nuestra mejor noche acá", aseguró eufórico. A la hora de los bises, después del video en donde desde el backstage Grohl le preguntaba al público cuantas temas más querían, "Dirty Water" fue la última de las nuevas, presentando solamente cuatro de “Concrete And Gold”, con los coros femeninos otra vez en escena.

El final fue con el clásico "This Is A Call" —primer tema de su primer disco— y "Everlong". En más de dos horas y media, los Foo Fighters hicieron 21 temas, que parecen pocos para tanto tiempo, pero que se explica con los comentarios y la verborragia de un frontman incansable, el ida y vuelta con el público, y algunas versiones extendidas de sus clásicos, que hicieron del show una celebración. Foo Fighters dio otro show memorable, "el más loco de la historia de Foo Fighters" y, aunque suene exagerada la declaración de Grohl, no hay dudas de que fue otro más para que la relación con el país quede marcada a fuego.

 


La lista de temas de Foo Fighters en Vélez Sársfield (07/03/2018)

Run
All My Life
Learn To Fly
The Pretender
The Sky Is A Neighborhood
Rope
Sunday Rain
My Hero
These Days
Walk
Breakout
Under My Wheels - Another One Bites The Dust – Imagine/Jump - Blitzkrieg Bop - Love Of My Life
Under Pressure
Monkey Wrench
Times Like These
Generator
Big Me
Best Of You
Bises
Dirty Water
This Is A Call
Everlong

 

 

 

Escrito por:
Martín Kekedjian
Hombre, 39 años
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