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Shows | Mie, 10 de Feb de 2016

Stones en Argentina: El tiempo está de su lado

(Fotos: Cortesía de El Tribuno)

Domingo 7 de febrero de 2016 - Estadio Único de La Plata

Fue histórico. Sí, porque el lazo afectivo que los Rolling Stones tienen con Argentina es difícil de explicar, y porque la fiebre que desatan cada vez que pisan este suelo es cada vez mayor, entonces todo lo que hagan en el país quedará para siempre en la historia. Es histórico, y además es increíble, porque los Stones junto a los Beatles revolucionaron el rock en los ´60 y, más de 50 años después, todavía siguen contando... El domingo volvió a escucharse en un estadio argentino, probablemente el país más Stone del mundo, ese grito de guerra de "vamos, los Stooones" que no se entonaba desde hacía una década, cuando en febrero de 2006 sus Majestades Satánicas dieron sus dos últimos shows en River Plate.

En su cuarta visita al país, y en las primeras fechas que no tienen lugar en el Monumental de Nuñez, el domingo los Rolling Stones inauguraron su serie de tres shows sold out en el estadio Ciudad de La Plata, donde volverán a repetir el miércoles 10 y el sábado 13. Como parte del Olé Tour 2016, que había arrancado el miércoles pasado en Santiago de Chile.

Al igual que en su último show en el país, parecía que la lluvia jugaría un rol protagónico. Nunca torrencialmente, pero sin parar, había comenzado a llover a media tarde, un rato antes de que La Beriso salga a escena. El primero de los dos grupos invitados tuvo que soportar no solo el agua, sino también la reprobación del público que, como se manifestaba en los días previos por las redes sociales, se hizo realidad en el estadio. Más de uno no recibió bien a Rolo Sartorio y cía., en el mismo lugar en donde en diciembre pasado habían dado un show consagratorio. La Beriso concluyó su set después de cuarenta minutos. También bajo del agua, Andrés Ciro y Los Persas salieron a la cancha. El ex líder de Los Piojos reconoce a los Stones como su principal influencia y, al frente de su anterior banda, ya había sido telonero en 2006. Ciro sí hizo contó con una aceptación, o al menos respeto, un poco mayor, y más gente disfrutó de su show.

Como si el clima conspirara para que todo sea perfecto en su vuelta al país, dejó de llover un rato antes de que los Stones salieran al escenario. Diez minutos pasadas las nueve, la introducción en la pantalla gigante fue de la bandera argentina con la lengua en el medio al video animado con una montaña rusa de imágenes que desembocaron en "Bienvenidos a Argentina". Mientras ya se podía ver a los músicos esperando por salir a hacer su trabajo, llegó el "Ladies & Gentleman, The Rolling Stones" y el paso adelante de Keith Richards para el primer riff de "Start me up", que le puso fin a la espera. Detrás de él, Mick Jagger, de pantalón negro y saco verde, salió a desafiar a las pasarelas por primera vez. Desde el primer minuto, Jagger mostró su vitalidad, su figura de frontman insuperable, siendo una atracción aparte. El segundo tema fue el clásico "It´s only rock and roll (But I like it), que mostró como Richards y su eterno compinche Ronnie Wood se complementan en las guitarras.

"Hola Argentina, que bueno estar de vuelta, es la primera vez que tocamos en La Plata" fueron las primeras palabras de Jagger, que se le animó con buena voluntad al español. "Tumbling dice" fue el tercer himno imbatible, y después el líder bromeó: "Tardamos tanto en llegar que pensamos que íbamos a Montevideo", refiriéndose también al próximo destino que espera a los Stones en esta gira. La intro de bajo de Darryl Jones en "Out of control" fue suficiente para que Jagger pierda el control y se muestra eléctrico en el estribillo, además de tocar la armónica por primera vez. El quinto tema fue el elegido por la votación del público en su web oficial, una versión demoledora de "Street fighting man", que le ganó la pulseada a "Let it bleed", "Doom & gloom" y "Live with me" (fueron votadas en ese orden).

Mientras Jagger empezaba a agitar con su eterno latiguillo "Are you feeling good?", sorprendieron con "Anybody seen my baby?", que recordó la segunda visita del grupo al país, cuando en 1998 vinieron a presentar "Bridges to Babylon". La versión no fue de lo más prolija, pero el rap con el corista Bernard Fowler (romance aparte con Argentina) enumerando las distintas ciudades argentinas (en lugar de nombrar los distritos de New York, incluidos en la versión original) como Córdoba, Rosario, Mendoza, La Plata, Salta y Ushuaia, hasta rematar con ese "We came to rock, Argentina, like this", fue otra caricia más al público, que hizo que la temperatura no parara de subir.

Desde que volvieron a tocar en 2012, para festejar sus 50 años, los Rolling Stones vienen dando shows con temas clásicos, además fue la primera visita al país que no estuvo relacionada a la presentación de un disco de estudio. Después de "Wild horses", la guitarra de Richards y la batería de Charlie Watts (de impecable remera blanca) marcaron el ritmo de la contundente "Paint it, black". Pasó "Honky tonk women", Jagger presentó formalmente a la banda, y también comentó sobre algunas actividades de los distintos miembros en Buenos Aires. "Fuimos a Caminito y practicamos tango, Charlie fue a caminar por la costanera y comió un choripán con chimichurri. Llevamos a Ronnie al Parque de La Costa".

En la estructura de show que los Stones vienen dando en los últimos años, la presentación le da lugar al momento en que Richards toma el mando y se hace cargo de la voz principal. Rendido y emocionado ante el "Olé, olé, olé, Richards" que le dio nombre a esta gira, primero sorprendió con "Can´t be seen", una joya de "Steel wheels" que también tiene su versión en vivo en "Flashpoint". El segundo tema no da lugar a sorpresas, es siempre "Happy". La vuelta de Jagger es con armónica incluida para la versión siempre extendida de "Midnight rambler", blues que reivindica los orígenes del grupo. Mientras Jagger sacaba cuentas, "es nuestro show número trece en Argentina", y agradecía por el apoyo de todos estos años. Siguieron la fiesta dance de "Miss you" y la imbatible intro de Richards en "Gimme shelter", que tuvo la participación de la nueva corista Sasha Allen, reemplazante de Lisa Fischer.


En la recta final, los saxos de Tim Ries y Karl Denson (reemplazante del recordado Bobby Keys) marcaron el ritmo de "Brown sugar", y los teclados de Keys Chuck Leavell y Matt Clifford hicieron lo propio en "Sympathy for the devil", que tuvo a Jagger envuelto en una capa roja. "Jumpin´ Jack flash" brilló con las guitarra de Richards. En los bises solo restaba "You can´t always get what you want", que tuvo de invitados el grupo Coral (siempre recurren a un coro local en cada país que visitan) y el espectacular cierre de "(I can´t get no) Satisfaction", después de más de dos horas de show.

Mick Jagger se sube a un escenario y se transforma. Verlo moverse a sus 72 años es una atracción aparte, un imán que se roba la mayor parte de la atención. La misma cantidad de años tiene Keith Richards, Charlie Watts es aún mayor y solo Ronnie Wood es sub 70. Todos, flacos y arrugados, desafian el paso del tiempo y representan la eterna vigencia en el rock. Esta cuarta visita quizás algunos pensaron que nunca se daría, y probablemente sea la última. Aunque con esta vitalidad, y con una banda que empuja los límites permanentemente, no se deberían hacer demasiados pronósticos.

 

La lista de temas de The Rolling Stones en Estadio Ciudad de La Plata (07/02/2016)


Start Me Up
It´s Only Rock And Roll (But I Like It)
Tumbling Dice
Out Of Control
Street Fighting Man
Anybody Seen My Baby?
Wild Horses
Paint It, Black
Honky Tonk Women
Can´t Be Seen
Happy
Midnight Rambler
Miss You
Gimme Shelter
Brown Sugar
Sympathy For The Devil
Jumpin´ Jack Flash

Bises

You Can´t Always Get What You Want
(I Can´t Get No) Satisfaction

 

Escrito por:
Martín Kekedjian
Hombre, 39 años
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