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Shows | Mar, 4 de Abr de 2017

The Weeknd y The Strokes cerraron el Lollapalooza

 

En la segunda fecha del Lollapalooza, el día sábado, el sol y el calor tomaron protagonismo y se hicieron sentir para acompañar a las bandas locales Turf, que tocaron a las dos de la tarde en el segundo escenario, y El Plan de la Mariposa, la banda de Necochea, que arrancó media hora más tarde en el escenario alternativo.

Si el Lollapalooza se caracteriza por una diversidad de estilos y propuestas, la diferencia, a nivel generacional, la marcó Duran Duran. A partir de las seis de la tarde, los de Birmingham tiraron todo el oficio y la experiencia sobre el segundo escenario, con hits inoxidables que hicieron volver atrás en el tiempo, convertir al festival en una fiesta de los ´80. De pantalón y campera de jean blanco, remera azul, zapatillas verdes, y algún que otro toque de tintura, Simon Le Bon es todo un pendeviejo, pero que justifica el look con una performance vocal intacta. Con casi cuarenta años de carrera, Duran Duran es un grupo que afloró en otros tiempos del negocio de la música, cuando para ver un video había que esperar a que lo pasara MTV.

"The wild boys" fue el comienzo del viaje, y le siguió el clásico "Hungry like a wolf". Le Bon habló del vínculo de la banda con Argentina, y de lo que genera Lollapalooza. "Hemos tenido la relación más increíble por décadas, pero nunca tocamos para tanta gente". "Come undone" es otro clásico indestructible, en donde se lució una de las coristas, seguido Le Bon preguntó, "¿necesitan bailar? un poco de funky", la intro para "Notorious" con la bola de boliche en la pantalla gigante, como si estuviéramos en la mejor fiesta ochentosa. Además, hubo lugar para "Pressure Off", única canción de su último disco “Paper gods”, y para un homenaje a Dawid Bowie, con un guiño a "Space oddity" al final de "Planet earth", con la imagen del duque blanco en la pantalla gigante. 

Nuevo cambio de vestimenta, ahora la camisa hacía juego con las zapatillas, y que vuelvan los lentos, "Ordinary world", su canción más reconocida, y más tarde "Save a prayer", con el cantante pidiéndole a todo el mundo que ilumine con sus celulares. El final fue, bien arriba, con "(Reach up for the) Sunrise", "Girls on film" y "Rio". "Una de las mejores fiestas en las que estuve", resumió Le Bon. Probablemente, nosotros también. 

La presentación de los Two Door Cinema Club, pasadas las siete de la tarde en el escenario principal, fue quizás el mejor anticipo para el cierre de rock de guitarras que iban a dar The Strokes un rato más tarde. La banda irlandesa volvía al país después de su show en La Trastienda, en abril de 2013. En ese momento habían llegado a Sudamérica también para participar del Lollapalooza (en Brasil y Chile), hicieron escala en Argentina para una fecha propia, ya que la primera edición local del festival fue en 2014.

Durante una hora, el trío conformado por el cantante Alex Trimble, el guitarrista Sam Halliday y el bajista Kevin Baird (el combo se completó con dos miembros de gira), repasó sus tres disco de estudio, haciendo mayor hincapié en su debut “Tourist history”, el mismo que en 2010 los había convertido en una de las bandas revelación. Ya más maduros, esta experiencia se notó en el vivo, ya que sonaron precisos, ajustados y contundentes desde el primer minuto, cuando comenzaron con "Cigarettes in the theatre" y "Undercover martyr".

En la lista de temas se destacaron el hit "Changing of the seasons" de su EP homónimo, y seguido el falsete de Trimble, al mejor estilo Bee Gees, en "Bad decisions", uno de los éxitos de “Gameshow”, su último disco del año pasado. Halliday brilló con su guitarra en "Something good can work", y para el final dejaron "Someday" y "What you know".

 

 

Uno de los platos fuertes del festival, de vuelta al segundo escenario, era el debut en Argentina de The Weeknd, que llegaba en un gran momento, confirmado como estrella mundial después de haber publicado su tercer disco “Starboy”. El canadiense Abel Tesfaye (nacido en Toronto, hace 27 años) comenzó a transitar su camino a la fama cuando, bajo este nombre, empezó a subir mixtapes a YouTube, hasta que en 2013 editó su primer disco “Kiss land”.

Precisamente con "Starboy" y "False alarm", The Weeknd irrumpió en escena, fueron las primeras canciones de casi ochenta minutos de show, ambas de su tercer disco, una confirmación del éxito que obtuvo con “Beauty behind the madness”, de 2015. El repertorio se repartió entre estos dos trabajos (nada del primer disco), y además hubo lugar para "Glass table girls" y más tarde "Wicked games" de su primer EP “House of balloons”. Solo en escena, la banda de tres músicos que lo acompaña está metros arriba, pero la atracción es él, que rapeó y cantó con destreza, demostrando sus credenciales en vivo.

"Mi primera vez en Argentina, voy a tener que volver", reflexionó entusiasmado ante la respuesta del público, antes de "Party monster" y "Reminder", también del nuevo disco. Del anterior pasaron, entre otras, "Often", "Acquianted" y “Earned it”, el single de “Fifty shades of grey”. En la recta final el ambiente se llenó de funk con la guitarra de "Secrets", que pegó con su mega hit "Can´t feel my face". Para despedirse eligió "I feel it coming", con el aura de los Daft Punk, y "The Hills".

 

 

Para The Strokes fue su tercera presentación en Argentina. Siempre en festivales, habían debutado en el BUE 2005 y cerrado una fecha del Personal Fest 2011, después de Beady Eye, en GEBA. Además, Julian Casablancas se había presentado con The Voidz en la primera edición de este festival, y Albert Hammond Jr. (de conexión especial con Argentina por parte de su madre) también había sido parte, también en formato solista, del Lollapalooza 2016.

Dentro de la extrema puntualidad del festival, estos headliners se permitieron demorarse veinte minutos para salir a escena, y además se lo tomaron con humor, con la versión en clave cumbia de "Reptilia" de Oscar Coronel sonando antes de que el quinteto pise el escenario. Distendidos, relajados, pero potentes, sucios y desprolijos, y con el cuchillo entre los dientes, a la hora de ejecutar los clásicos que marcaron el revival del rock de guitarras y definieron un momento y una escena a principios de la década pasada. Sí, ese hito se llama “Is this it”, su disco debut de 2001, que fue la columna vertebral de la lista de temas. Lo tocaron casi por completo, diez de sus once temas (faltó solamente "Alone, together").

"The modern age" y "Soma" abrieron el fuego, y un rato más tarde la guitarra de Albert Hammond Jr. brilló en "Someday". Además de “Is this it”, desfilaron algunas canciones de los dos discos siguientes, nada de “Angles”. Aunque sí recurrieron al último EP de la banda, “Future present past”, editado el año pasado, para tocar primero "Drag queen" y más tarde "Threat of joy". "Siento que estamos tocando tan temprano, sé que para ustedes es temprano", la referencia horaria de Casablancas antes de "12:51".

Comentario de Casablancas sobre Messi, mientras el bajo de Nikolai Fraiture (que describiría en Instagram este show como el más grande de la historia del grupo) definía el ritmo de "Is this it". Las guitarras de Hammond Jr. y Nick Valensi, marca registrada del sonido del grupo, brillaron en "Barely legal", antes del mega hit "Last night", que los hizo mundialmente conocidos. Los bises fueron algo confusos, con "80s comedown machine", la única de su último disco “Comedown machine”, de 2013 y la intensidad de las guitarras de "Hard to explain".

Cuando parecía que era el final, volvieron, admitiendo que "estamos confundidos" para regalar la joya "You only live once", y al rato, sorprendieron nuevamente: "La estamos pasando bien, una canción más", dijo Casablancas antes "Take it or leave it", que finalmente cerró el show. The Strokes, demostraron que, aunque repartan su tiempo en diferentes proyectos, y salgan a pasear, muy de vez en cuando, con estos hits que marcaron un momento y una generación, están en gran forma.

Escrito por:
Martín Kekedjian
Hombre, 39 años
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